



¡Amamos las historias de cada una de las mascotas de Vero y su pareja, Pato! Y se las vamos a tratar de explicar de forma ordenada para que no se nos mezclen las experiencias, ni caninas ni felinas.
“Son la mezcla de ‘los tuyos y los míos’, de cuando me vine a Santiago hace casi 8 años”, adelantó Vero.
Nombres y breves historias de cada uno:
1.- Pimiento es un perrito Golden, colorín, es el macho alfa, muy regalón y fue adoptado por Pato rojo, es de los “de él”; y hoy en día es muy regalón mío y ahora está viejito, pero sigue siendo dominante.
2.- Teodoro es el Border collie tricolor.Vino conmigo desde el sur y nació en mi casa, es de una personalidad muy dulce, pero muy tímido. Es mellizo de Lilu, mi gata vieja que también es Coyhaiquina.
3.- Lenga Petronila, también Border collie. Ella es muy nerviosa, dulce y desconfiada, pero mañosa con las cachorras. A ella la adopté porque era la perra de un amigo y esa camada nació el día en que yo perdí a mi perra “Boina”. Con ella empezó mi idea de nombres vinculados a plantas. La Lenga es un nothofagus muy característico de la Patagonia, de mis árboles favoritos.
4.- Pepita o pepita de sandía, es negrita entera y la adoptamos a un año de haber fallecido nuestra perrita Blanqui, que era de las de Pato Rojo y que era una loca deliciosa, era una cocker negra. Fue por una fundación y venía de un campamento en Quilicura.
5.- Mas o menos al mismo tiempo llegó la gata negra que se llama Chimuela, que llegó sola a la casa y que traté de dar en adopción, pero a las 2 semanas ya nos habíamos enamorado, ella es muy dulce, a veces duerme dentro de la casa.
6.- Luma llegó el año 2025, cuando Pato volvió en abril, después de haber estado 5 meses en China, decidimos pensar en volver a adoptar y yo quería algo mas pequeño, como mi Blanquita. Un día vi el aviso de una perrita que se había “auto rescatado” en un campamento de Valpo y ella era mi “car’e peluche”, quisimos seguir con nombre botánico y después de una votación familiar quedó en Luma. Es una loca, molesta a los “viejos” y ha venido a revolucionar a Pepita, que volvió a ser cachorra.
¿Cómo te ayudan en tu día a día tus mascotas?
Me sacan del cansancio, me hacen reír, me acercan al instinto materno, ya que yo no tengo hijos, vivo con 2 hijastros. Yo siento que son también maestros de lo simple, y una invitación a esa mirada de las cosas.
¿Algunas travesuras memorables que te hayan hecho?
¡Tienen excentricidades! Por ejemplo, como nosotros hemos construido muchas cosas en mi casa, hay muchos troncos y palos de madera que mis perros usan mucho para jugar, ¡Muuuucho!
O la otra, es que todas las cocciones se guardan y se las toman ellos, hasta las más extrañas. Por ejemplo, la de betarraga que yo digo que les gusta, pero hay gente que dice que lo hacen sólo por hacerme caso a mi como la mamá… o zapallo, bueno de todo.
¡Nos encantan cada una de sus singularidades! ¡Vero y Pato, son realmente muy afortunados de tenerlos!