


Té de manzanilla:
Esta infusión, que se prepara con flores secas de esta planta, tiene efectos terapéuticos, y muchos expertos la recomiendan para lidiar con el estrés; puede ser útil para los trastornos de ansiedad generalizada, puede mejorar la pendiente de cortisol en las personas con ansiedad crónica.
Infusión de rodiola:
Uno de los principales componentes de esta planta es la salidrosida, la que tiene efectos positivos sobre el cerebro y ayuda a destruir las células cancerosas. Además reduce los síntomas de la depresión; reduce la fatiga; retrasa el proceso de envejecimiento; mejora la resistencia, entre otros beneficios.
Infusión de toronjil:
Esta infusión se prepara comúnmente remojando las hojas secas de toronjil en agua caliente durante unos minutos, lo que permite la liberación de sus compuestos activos. Entre estos compuestos se encuentran los polifenoles, terpenos y ácidos fenólicos, los que le brindan sus propiedades terapéuticas y la convierten en una de las mejores infusiones para bajar el cortisol.
Infusión de tulsí:
La tulsí o albahaca morada es una planta con un número muy amplio de efectos metabólicos. Esto se debe a su alto contenido de eugenol y de ácido linoleico, los que actúan sobre el sistema nervioso central, promoviendo la relajación del cuerpo y reduciendo la producción de cortisol.
Té verde:
Esta es una bebida ampliamente conocida y consumida en todo el mundo, contiene diferentes compuestos bioactivos, dentro de los que se destacan los polifenoles, lo que le brinda propiedades terapéuticas y puede tener un impacto positivo sobre la salud mental.
Infusión con valeriana:
Se puede utilizar para relajarse y dormir mejor. La raíz de valeriana puede ser muy útil para tratar los síntomas del estrés, la ansiedad y la depresión. Hay que tener presente que esta planta tiene compuestos que actúan sobre los receptores GABA en el cerebro, que son responsables de la regulación del estado de ánimo y la ansiedad.
Infusión de rooibos:
Esta planta de origen sudafricano es una hierba rica en polifenoles que tradicionalmente se utiliza para aliviar los problemas de sueño, la ansiedad y el estrés. Generalmente, sus efectos son positivos sobre condiciones que están asociadas a niveles de cortisol muy altos. Sus compuestos activos ayudan a inhibir la producción de cortisol, y es precisamente por esto que en muchos lugares se consume como té.
Infusión de ashwagandha:
Esta es muy fácil de preparar y se puede mezclar con limón y otros ingredientes para mejorar su sabor. La ashwagandha también se conoce como bufera, ginseng indio o hierba mora mayor, y sus efectos positivos sobre el cuerpo son muy variados. Esta planta suele recomendarse con varios propósitos, sobre todo para mejorar el sueño, el estrés y la ansiedad. Además de tomarla en infusiones, las personas la pueden consumir como extracto. Generalmente, es más efectiva cuando se toman dosis diarias de entre 500 y 600 miligramos. No se recomienda excederse con el consumo de esta infusión ya que puede ocasionar malestares estomacales.